miércoles, 17 de febrero de 2016
'Obama en el país de las maravillas': El discurso sobre Siria, digno de su política "esquizofrénica"
El presidente de EE.UU. afirma que la participación de Rusia en Siria es un signo de debilidad y desestima los éxitos del Ejército sirio en la lucha contra los terroristas.
Kevin Lamarque / Reuters
Todo sobre este tema
Operativo ruso antiterrorista en Siria
Sukhoi: "El operativo en Siria ayudará a mejorar los aviones de combate rusos"
"Sus éxitos en Siria convierten a Rusia en una potencia regional en Oriente Medio"
El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó que la participación de Rusia en Siria es un signo de debilidad e insistió en el cambio del gobierno en Damasco, pasando por alto las conversaciones de paz en curso y haciendo caso omiso de los éxitos del Ejército sirio y las fuerzas kurdas en la lucha contra los terroristas.
"Si uno es fuerte, no tiene que enviar su Ejército para apoyar a su aliado", aseveró el presidente estadounidense este martes ante los periodistas durante el descanso de la cumbre EE.UU.-Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) celebrada en California.
"Ellos tienen la legitimidad en su país, y pueden gestionarlo por sí mismos", manifestó Obama. "Uno envía su Ejército cuando el caballo que apoya no es eficaz", remató.
La intervención de Rusia, no de EE.UU., está siendo el factor internacional determinante de ayuda al Ejército Árabe de Siria
Leer más
'Cacería de ratas': impactante destrucción de terroristas con misiles guiados en Siria (Video)
Asimismo, el mandatario estadounidense desestimó las recientes victorias del Ejército Árabe de Siria y de los combatientes kurdos al norte de Alepo calificándolas de "avances iniciales", y aseguró que tres cuartas partes de Siria todavía están controladas por fuerzas que no son el Gobierno de Damasco.
"El hecho de que Putin tuviera finalmente que enviar sus tropas, y su aviones... e invertir [en] esta operación militar masiva... no ha sido el testimonio de una gran fuerza, sino una prueba de la debilidad de la posición de Al Assad", reitera Obama, que se negó a reconocer la naturaleza antiterrorista de la operación militar de Rusia en Siria.
"Los verdaderos intrusos son EE.UU. y Occidente"
Obama culpó a Rusia porque EE.UU. ha estado trabajando durante años para derrocar al Gobierno sirio, incitando y armando a los rebeldes, afirma a RT el comandante y exabogado militar estadounidense Todd Pierce.
En su opinión, Washington "no quiere dar a Rusia ninguna legitimidad, así como tampoco la quiere dar a Siria o a Al Assad", aunque los verdaderos "intrusos" son EE.UU. y Occidente".
"Assad es el Gobierno legítimo de Siria, y Rusia ha sido invitada para ayudarle", así que "inherentemente tiene legitimidad", explica Pierce.
La política de EE.UU. parece "absolutamente esquizofrénica"
Las declaraciones del presidente estadounidense muestran que a Washington no le importa la derrota del Estado Islámico, y que ha vuelto a la vieja política de defensa de un cambio de régimen en Damasco, estima, por su parte, Brian Becker, de la coalición Answer contra la guerra.
Este experto recuerda que es "la intervención de Rusia, no de EE.UU., la que está siendo el factor internacional determinante de ayuda al Ejército Árabe de Siria", que a su vez ha asumido la mayor parte de los combates y las muertes para detener al Estado Islámico.
Obama: "No es una competición entre Putin y yo"
Según Becker, la intervención de Rusia ha "cambiado irreversiblemente la dinámica militar" en Siria, mientras que los militantes respaldados por EE.UU., Turquía, Arabia Saudita y Catar han estado perdiendo terreno desde octubre de 2015, y Washington parece más molesto que satisfecho con este cambio.
"Esto demuestra que la política de EE.UU. ha sido un fracaso catastrófico", afirma Becker, añadiendo que dar prioridad a la destitución del presidente Bashar al Assad sobre la derrota del Estado Islámico hace que la política exterior estadounidense parezca "absolutamente esquizofrénica".
Hace apenas unos meses los grupos terroristas estaban a las puertas de Damasco, y ahora están en plena retirada en todos los frentes. "¿Cómo se puede decir que esto es una muestra de debilidad? Es realmente un tipo de visión del mundo a lo 'Alicia en el país de las maravillas', donde la realidad se ha vuelto al revés", concluye el experto.
martes, 9 de febrero de 2016
"La guerra de divisas continúa. Si el dólar sigue debilitándose, el Banco Central Europeo y el Banco Central de Japón volverán al juego".
Los corredores de bolsa han comenzado a hablar seriamente sobre una inminente guerra de divisas, cuya amenaza proviene del Banco Central de Japón y del fortalecimiento del yen japonés frente al dólar. La confrontación de las monedas afectaría además a China, Suiza y la Unión Europea, aseguran algunos expertos.
Leer más
El mayor banco del mundo alerta sobre un "petroarmagedón" del que nadie podrá salvarse
Durante la semana pasada, el yen japonés se fortaleció frente al dólar en un 3,6%, el aumento más alto desde julio de 2009, hasta los 116,7 yenes por dólar, según destaca 'Gazeta.ru'.
La moneda nipona había caído en junio de 2015 hasta un mínimo desde el colapso de Lehman Brothers en 2008. Pero hacia finales de año, el yen comenzó a fortalecerse de nuevo frente al dólar, lo que intensificó la deflación, que ya dura más de 15 años. El Banco Central Japonés se vio obligado a tomar medidas extremas, reduciendo la tasa de interés hasta un valor negativo, pero sus esfuerzos han sido hasta ahora en vano.
Guerra global de divisas
En enero, los analistas de Bloomberg advirtieron que una "guerra de divisas global" podría ocurrir en un futuro próximo y el crecimiento del yen podría forzar a los reguladores, no solo en Japón, sino también en la Unión Europea, a intensificar su impacto monetario y crediticio en el mercado.
"La guerra de divisas continúa. Si el dólar sigue debilitándose, el Banco Central Europeo y el Banco Central de Japón volverán al juego", aseguró Lee Ferridge, jefe del departamento de estrategia macroeconómica de State Street Global Markets, citado por Bloomberg. Cabe resaltar que desde finales de enero, el euro se ha apreciado un 3,4% frente al dólar.
Los expertos no se comprometen a predecir el indicador que desatará una nueva guerra de divisas, pero el conflicto podría ser bastante agudo. De hecho, el Banco Central de Japón está dispuesto a reintroducir un impuesto sobre el consumo, si el yen se sigue fortaleciendo y la deflación en el país empeora, asegura Rustem Faliajov, columnista de 'Gazeta.ru'.
Leer más
La Bolsa de Valores de Chicago¿Empresas chinas se adueñan de la economía de EE.UU.?
"Los corredores de bolsa están hablando cada vez más sobre una guerra de divisas. Se cree que una serie de Estados han decidido utilizar la devaluación de sus monedas como una forma de crecimiento de las exportaciones y, en consecuencia, su PIB. Muy pronto veremos cuál será la respuesta del Banco Central Europeo y del Banco de Japón", advierte Gueorgui Vashenko, jefe del Departamento de Operaciones del mercado ruso de valores Freedom Finance.
Si la Reserva Federal de EE.UU. eleva la tasa de interés base en marzo, es probable que no se requieran contramedidas por parte de los bancos centrales de los países desarrollados. El aumento de la tasa fortalecerá al dólar, lo que seguramente hará que el euro y el yuan vuelvan al nivel de octubre-noviembre del año pasado.
Pero hay un gran riesgo de que la Reserva Federal decida aplazar el aumento de la tasa base, algo en lo que coincide la mayoría de los analistas, lo que llevaría a una nueva batalla de la guerra de divisas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

